- Instituciones judiciales, ambientales y de control se articularon para estudiar estrategias que le cerraran el paso a las actividades que afectan los ecosistemas marinos.
- Con el liderazgo de Parques Nacionales Naturales y el apoyo de WildAid y la Embajada de Canadá, participaron instituciones como la Armada de Colombia, DIMAR, Fiscalía y AUNAP.
En Tumaco se llevó a cabo el diálogo interinstitucional “Instrumentos de Control y Vigilancia contra la Pesca Ilegal en Áreas Marinas Protegidas del Pacífico Colombiano”, una actividad liderada por Parques Nacionales Naturales con el apoyo de WildAid y la Embajada de Canadá. Durante la jornada, la Armada de Colombia, la Dirección General Marítima (DIMAR), la Fiscalía General de la Nación, la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca (AUNAP) y otras autoridades se reunieron para fortalecer la articulación de acciones en la prevención, vigilancia y judicialización de la pesca ilegal, uno de los principales riesgos que enfrenta la sostenibilidad de los ecosistemas marinos del Pacífico colombiano.
El encuentro tuvo como objetivo general fomentar la colaboración interinstitucional para consolidar un trabajo articulado entre autoridades ambientales, judiciales y de control. Se buscó, además, impulsar la coordinación operativa en las áreas marinas protegidas bajo jurisdicción de la Dirección Territorial Pacífico de Parques Nacionales, donde la presión de actividades ilegales amenaza especies clave, hábitats críticos y comunidades que dependen de estos territorios.
Entre los temas discutidos se prioriza el intercambio de experiencias entre instituciones del Estado con el fin de fortalecer capacidades técnicas y mejorar la gestión integrada en las áreas marinas protegidas. También se abordó la importancia de aprovechar mecanismos colaborativos ya existentes, como la Circular Externa Conjunta (CEC) y la cartilla de procedimientos, para lograr una respuesta más efectiva contra la pesca ilegal. En este sentido, se resaltó la necesidad de analizar casos representativos de infracciones, identificar vacíos normativos y proponer soluciones conjuntas que permitan superar los obstáculos en los procesos judiciales.
El diálogo permitió condensar discusiones técnicas en grandes ejes de reflexión: corredores ecológicos marinos y caracterización de áreas protegidas, amenazas a especies y hábitats críticos, herramientas normativas para el control de la pesca ilegal, gestión ambiental en el Distrito Nacional de Manejo Integrado Cabo Manglares y análisis de casos emblemáticos de infracción. A partir de estas temáticas, se desarrollaron mesas de trabajo que concluyeron con propuestas de mejora en materia de comunicación, fortalecimiento institucional y cooperación entre entidades.

“Este taller es de suprema importancia para unir esfuerzos entre todas las instituciones que tenemos corresponsabilidad para la protección de los ecosistemas marinos. En el Distrito Nacional de Manejo Integrado Cabo Manglares, Bajo Mira y Frontera sabemos que sólo con el trabajo conjunto entre autoridades ambientales, judiciales y de control podremos garantizar la sostenibilidad de las especies marinas que habitan en esta área protegida”, explicó María Fernanda Villarreal, jefe de este distrito.
Las autoridades coincidieron en la necesidad de robustecer capacidades técnicas en temas de detección de embarcaciones, identificación de artes de pesca, procesos sancionatorios y elaboración de informes ambientales claros que evidencien los impactos generados por la pesca ilegal. Desde la perspectiva operativa, se planteó también la urgencia de coordinar acciones conjuntas que cierren la brecha entre los esfuerzos de vigilancia en el mar y los procesos judiciales en tierra.
En este sentido, la Armada Nacional subrayó su rol como primera línea de defensa en el mar. “Nuestro papel radica en establecer patrones de búsqueda y control, pero nuestro trabajo llega hasta cierto punto. Para lograr una respuesta efectiva contra la pesca ilegal necesitamos del apoyo de otras autoridades que puedan culminar los procesos de judicialización”, señaló el teniente de corbeta Juan Andrés Melo, de la estación de Guardacostas de Tumaco.
Los testimonios reflejan un consenso: el éxito en la protección de los ecosistemas marinos del Pacífico colombiano no depende de una sola institución, sino del compromiso coordinado de todas. Durante el encuentro, las autoridades coincidieron en que la articulación interinstitucional y el fortalecimiento de capacidades conjuntas son claves para enfrentar de manera integral las amenazas que trae consigo la pesca ilegal.


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